San Miguel de Allende

San Miguel de Allende es sin duda de las ciudades más bonitas de México. Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 2008.

Se caracteriza por sus estrechas calles empedradas, loseta y cantera en sus detalles arquitectónicos, patios arbolados y magníficos interiores.

Fácilmente lo recorres a pie, por lo que debes ir preparado con unos buenos y cómodos zapatos para caminar por todos lados.

Aunque también puedes darte un respiro trepando en el famoso tranvía, donde por unas dos horas aproximadamente, un guía te irá contando leyendas e historia mientras pasas por los lugares más emblemáticos e incluso puedes parar en algunos de ellos.

Recorriendo San Miguel de Allende

Si de compras se trata, te recomiendo que visites La Aurora, antiguamente una fábrica textil y ahora un centro de arte y diseño donde podrás conocer el trabajo de muchos artistas: existen cerca de 50 galerías, además de tiendas de antigüedades y artesanías, un par de restaurantes y cafés.

Quizás San Miguel de Allende no tenga una gastronomía tradicional o propia, pero su propuesta ha crecido gracias a la influencia de quienes han llegado a vivir ahí desde diferentes partes del país y del mundo; y ahora tiene varios restaurantes destacados.

Aperi

Propuesta gastronómica del hotel Dos Casas, ofrece una experiencia culinaria única en San Miguel de Allende.

El espacio ofrece comida para los cinco sentidos, preparada con los más frescos ingredientes de la región. El enfoque de este lugar es servir con sabor, con técnicas simples y bien ejecutadas.

Muro, Café

EL lugar para desayunar. Muro sirve de todo, desde chilaquiles con arrachera hasta pan francés y pan dulce, además de fabulosos jugos recién exprimidos, que se combinan para hacer un impresionante desayuno de campeonato.

Las Calles de San Miguel de Allende

Pero no todo se trata de restaurantes, pues hay puestos sobre la calle en donde también ofrecen comida espectacular: enchiladas mineras, pacholas, tumbagones, cajeta de Celaya y fresas.

Y después de una buena comida…

En el corazón de San Miguel está el Jardín Principal, desde allí podrás obtener una vista de las torres de la iglesia y de los arcos de edificios coloniales.

Es el lugar ideal para pasar el tiempo, para relajarse en sintonía con las notas de los músicos que aportan ambiente desde la plaza central y de los tradicionales desfiles que se suceden cada tanto: te hablo de las famosas callejoneadas.

Las callejoneadas son recorridos muy divertido por las calles, liderado por un burrito tequilero vestido de una forma muy folklórica seguido de una estudiantina, banda o mariachi que se encargan de poner ambiente a la par que la gente degusta y brinda con mezcal y tequila en tarritos y para poner más diversión a la caminata, no pueden faltar las mojigangas, unas caricaturescas figuras grandes de cartón.

En cuanto al alojamiento, San Miguel de Allende ofrece gran variedad de opciones para todos los bolsillos, lo más recomendable son las antiguas casonas que han remodelado y convertido en hoteles boutique, la mayoría muy cerca del Jardín Central, con pocas habitaciones decoradas en su mayoría muy al estilo colonial mexicano.

Recomendación de Alojamiento:

Belmond Casa de Sierra Nevada

Un encantador refugio en una ciudad de cuento de hadas.

Fuentes de agua y florecientes macetas adornan el conjunto de casonas patrimoniales que conforman el hotel.

Una gran piscina, rodeada de exuberante vegetación y plantas, ofrece el lugar perfecto para refrescarse.

Los edificios de los siglos XVII y XVIII tienen patios interiores, terrazas y jardines.

Aquí, la historia está presente en cada pared de estuco, en los azulejos del baño y el techo curvo, todo equilibrado con lujos modernos.

En fin, en San Miguel puedes encontrar cultura, tradiciones, buena vida, spas, restaurantes, lindos hoteles, aventura en cuatrimotos, vuelos en globo, viñedos, aguas termales y todo para pasar unos días maravillosos.

Lifestyle Travel Network