Hanga Roa

Perteneciente a la región de Valparaíso en Chile, Hanga Roa o la Isla de Pascua es el segundo lugar habitado más remoto de la Tierra, se encuentra en mitad de la nada, específicamente del Océano Pacífico, en el extremo oriental del Triángulo de la Polinesia.

Puedes volar desde Santiago de Chile, Lima o Tahití, llegando a la única ciudad de la Isla de Pascua: Hanga Roa.

Descubriendo la Isla de Pascua

Descubrir estos lugares, es toda una aventura fascinante, que merece la pena vivir sin prisas.

Es un enorme museo al aire libre.

Si algo ha hecho famosa la Isla de Pascua son las enormes esculturas que la pueblan: los Moais.

Los Moais

Los Moais son enormes cuerpos, no son sólo cabezas, aunque éstas sean su parte más grande, que representan a los antepasados de los rapa nuis: a los sabios, los poderosos, los importantes… los que tenían mana, una fuerza especial que no se debía perder y que se transmitía al moai de forma que siguiera ayudando a la comunidad.

En la Isla de Pascua hay gran cantidad de Ahus, las plataformas en las que se encuentran los Moais, pero los más conocidos y visitados son:

Ahu Tongariki

Es la estructura ceremonial más grande construida en Isla de Pascua y el monumento megalítico más importante de toda la Polinesia.

Quince gigantes observan desde su posición dominante a los asombrados viajeros que llegan a este lugar único en el mundo.

Estas imágenes megalíticas, que forman una hilera sobre un altar central de unos 100 metros de longitud, dan la espalda al mar para proyectar su mana o protección espiritual hacia la antigua aldea que aquí existía.

Todos los moai fueron tallados en toba volcánica procedente de las canteras del volcán Rano Raraku, situado a un kilómetro al noroeste.

A pesar de su relativa cercanía, aún no se explica cómo pudieron transportar hasta Tongariki estos enormes colosos que tienen un peso promedio de 40 toneladas.

Otra de las maravillas de Ahu Tongariki es el indescriptible espectáculo que regala al amanecer.

Entre el 21 de Diciembre y el 21 de marzo, el sol sale por la parte posterior del Ahu, entre sus gigantescas esculturas de piedra, regalando unas imágenes inolvidables.

Ahu Akivi

Los únicos moais que miran al mar en toda isla, el resto mira hacia las comunidades que protegen, se considera un observatorio astronómico

Ahu Tahai

Uno de los ahus más cercanos a la ciudad de Hanga Roa y desde se puede disfrutar de una fantástica puesta de sol.

Parque Nacional Rapa Nui

La Isla de Pascua está ocupada en su mayor parte por el Parque Nacional Rapa Nui, el lugar en el que se encuentran los restos arqueológicos más importantes de la isla: Orongo y Rano Raraku. La entrada se puede comprar directamente en la caseta de CONAF en el aeropuerto o en los hoteles. La duración de la entrada es de diez días.

Volcán Rano Raraku

El volcán Rano Raraku, no lo puedes dejar de visitar, ahí todavía se pueden ver muchos de los Moais vigilantes que no llegaron a su destino y fueron abandonados en distintas etapas de construcción.

Es un sitio arqueológico increíble, mágico y repleto de misterio: Las enormes figuras y las canteras del volcán superan cualquier expectativa y consiguen que cualquiera se quede sin palabras cuando contempla una de las más fascinantes maravillas de la humanidad.

Rano Kau

Contemplar el gigantesco cráter del Rano Kau es una experiencia inolvidable. Desde el mirador, hay que tomar luego el camino de la derecha para llegar a la aldea ceremonial de Orongo, escenario de la mítica Competencia del Hombre-Pájaro.

El enclave de esta aldea es único y recorrerla con calma vale la pena y permite entender lo que en su día significó la competencia para el pueblo Rapa Nui.

Paseando por la Isla

Para moverse y conocer los rincones más populares es muy recomendable contratar excursiones que, además de llevarte a los distintos puntos, los guías te explican la historia de la cultura rapanui y de sus restos arqueológicos, así como los motivos que llevaron a su construcción.

Claro que lo puedes hacer por tu cuenta, pero debes saber que no hay transporte público, pero puedes rentar un auto.

Otras formas de moverse son a caballo, la isla está llena y se cruzan por las vías, o a pie, hay varias rutas de trekking de varias horas de duración en las que puedes encontrar ahus casi escondidos, cuevas, petroglifos y antiguas viviendas.

Otra alternativa bastante divertida es ir en bicicleta; es posible alquilarla en Hanga Roa donde además proveen a los clientes de mapas y todo lo necesario para sus recorridos. El camino de la costa ofrece la posibilidad de disfrutar de la brisa marina y la vista de los acantilados durante los trayectos, además de ir parando en los yacimientos arqueológicos.

Cuando Visitar

Por su situación, casi tropical, no hay muchas variaciones de temperatura ni de precipitaciones lo que hace que cualquier momento sea bueno para visitar la Isla de Pascua.

La temporada alta es de enero a marzo, coincidiendo con el Festival Tapati Rapa Nui, que trata de la cultura y tradiciones, tiene lugar en la primera mitad del mes de febrero y tiene una duración de dos semanas.

Sea la época que vayas, no te puedes perder asistir a un espectáculo de baile Rapa Nui, remontarás en la historia y conocerás los mitos y leyendas de la cultura; en el restaurante del Te Ra’ai lo puedes ver lunes, miércoles y viernes, mientras degustas la gastronomía del lugar, no puedes dejar de probar el tradicional Umu Rapa Nui, cocinado con leña y piedras al rojo vivo.

Las Playas de Hanga Roa

Aunque no sea el motivo principal para visitar la isla, las playas también están presentes en Rapa Nui.

La más visitada es Anakena a la que, según la tradición local, llegaron los primeros habitantes de la isla desde Polinesia, y donde también hay un ahu con moais: Ahu Nau Nau. La otra playa es Ovahe, también en la costa norte; cerca está Te Pito Kura, ombligo de luz, encontrarás una roca ovoide pulida que, según la tradición está cargada de energía y el Moai Paro, el más grande la Isla.

Alojamiento

Hablando de alojamientos, en la Isla de Pascua encontrarás buenas opciones para cualquiera que sea tu presupuesto, desde camping, cabañas u hoteles de diferentes categorías.

Te recomiendo que te hospedes en  Hangaroa Eco Village & Spa, un espacio que se ha preocupado porque vivas de cerca la cultura y conectes con el alma del lugar; es único tanto en su entorno, sus diseños, materiales e historia. Su identidad es un atractivo mágico.

Un destino que tienes que visitar al menos una vez en la vida.