Brujas

 

Brujas es una ciudad de cuento de hadas ubicada en el noroeste de Bélgica, el centro de la ciudad es su principal llamativo, con un centro histórico lleno de diferentes lugares que ver y visitar.

Brujas fue fundada en el siglo 9 por los vikingos, quienes se asentaron al final del río Reie. El nombre de Brujas proviene de la antigua palabra escandinava “Brygga”, que significa puerto.

En el siglo 14 Brujas también se convirtió en un importante centro financiero internacional. Varios países llegaron a Brujas para convertir sus finanzas. Italianos, alemanes, escoceses y españoles hicieron de Brujas un centro comercial, donde se podían oír una gran cantidad de idiomas y se podían encontrar los productos más exóticos.

Brujas es, sin duda, una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa.

Las pintorescas calles empedradas y todos los canales unen las diferentes plazas bordeadas de torres altísimas, iglesias históricas y calle tras calle de antiguas casas extravagantes.

Hay diferentes atracciones, museos y edificios que conocer en esta bonita ciudad, no te llevará más de un par de días recorrer cada esquina de Brujas.

Grote Markt

Alrededor de la plaza conocida como Grote Markt o Plaza Mayor está todo el casco antiguo de la ciudad. Este es el mejor lugar para empezar a recorrer la ciudad ya que es el corazón de la antigua Brujas.

Esta antigua plaza del mercado está rodeada de diversos edificios coloridos, que aunque no siempre son tan medievales por dentro como se ven por fuera, albergan una serie de comercios, restaurantes y cafés que llenan de vida la plaza.

Belfort

El campanario de Belfort se alza 83 metros por encima de la plaza mayor (Grote Markt) parece un gigantesco cohete medieval del siglo 13. Hay relativamente poco que ver en el interior fuera del mecanismo del campanario, pero vale mucho la pena la subida, ligeramente claustrofóbica, de 366 escalones para una increíble vista de 360 grados de toda la ciudad.

Muelle del Rosario

El Muelle del Rosario es probablemente uno de los rincones más famosos de Brujas y de todo Bèlgica. Sin duda, es el lugar más fotografiado de la ciudad y un lugar perfecto para capturar la esencia de la ciudad.

Este pintoresco rincón está rodeado de diferentes restaurantes, tiendas, edificios medievales y los canales, que le dan el nombre a Brujas como la “Venecia del Norte”.

Por cierto, los locales llaman a Venecia la “Brujas del Sur”.

Plaza Bürg

La plaza de Burg es uno de los primeros lugares habitados de la ciudad. La gente se estableció aquí desde el segundo siglo de nuestra era.

En el siglo 9, el conde de Flandes eligió la plaza Burg como su base de operaciones.

Los edificios de la plaza Burg representan una variedad de estilos arquitectónicos, desde el gótico hasta el Renacimiento y el neoclasicismo.

El edificio más hermoso de Brujas, el Ayuntamiento, construido en 1376 está en esta plaza y contiene una serie de murales que explican toda la historia de la región.

Basílica de la Santa Sangre

La Basílica de la Santa Sangre está situada en una esquina de la plaza Burg y a juzgar por la fachada bastante decorada no te esperarías toda una capilla detrás de ella.

Este monumento histórico resguarda uno de los tesoros más grandes de Brujas, unas gotas de la sangre de Cristo.

Aunque existen diferentes historias sobre su origen, la favorita es la que cuenta que la reliquia viajó desde Jerusalén en el siglo 9 junto al Conde de Flandes, que la ofreció como obsequio a la ciudad.

Capilla de Nuestra Señora de Brujas

La Capilla de Nuestra Señora de Brujas fue construida en 1210, pero desde esa fecha sucedieron distintos momentos constructivos, por lo que se puede ver muy bien gran parte de la evolución del arte gótico flamenco e incluso el paso de la arquitectura renacentista en su fachada.

La joya dentro de la capilla es la escultura hecha en mármol por el gran escultor italiano Miguel Ángel, la “virgen con el niño” o como también es conocida, la “Madonna de Miguel Ángel.”

Museo Groeninge

El Museo Groeninge ofrece una visión general variada de la historia del arte visual belga, con las pinturas de los artistas más famosos del arte flamenco.

En este museo se pueden ver, entre otras obras maestras, la Virgen del canónigo Van der Paele de Jan van Eyck y el tríptico Moreel de Hans Memling. Es una de las colecciones más bellas del mundo, que contiene muchas obras emblemáticas de la historia del arte europeo.

Catedral de San Salvador

La Catedral de San Salvador es la iglesia más antigua de Brujas y su magnífico campanario forma junto al Belfort y la torre de la Iglesia de Nuestra Señora, la clásica imagen medieval de la ciudad. 

En un principio funcionó como una pequeña iglesia parroquial de estilo romántico, en la actualidad, la Catedral de San Salvador es un importante atractivo turístico no sólo por su historia y arquitectura sino por su maravilloso museo, donde se albergan pinturas flamencas, ornamentos de tesorería y vestimentas eclesiásticas.

Hotel Heritage  Relais & Châteaux

En cuanto a hospedaje, el Hotel Heritage sin duda es una de las mejores opciones en la ciudad, ubicado en el corazón de Brujas, rico en historia y gastronomía, el Hotel Heritage, elegido el mejor hotel boutique de lujo de Bélgica es el lugar perfecto para hospedarte mientras visitas esta increíble ciudad.

22 habitaciones combinan confort y elegancia clásica rematadas con una discreta tecnología.

Chocolate

Junto con su famosa arquitectura medieval y canales, Brujas también es un conocido y famoso centro de producción de chocolate belga.

Con un increíble número de chocolateros y tiendas, Brujas es el lugar ideal para los amantes del chocolate.

Paseando alrededor de Brujas encontrarás cientos de tiendas con chocolates diferentes, que podrás probar mientras recorres las calles empedradas de la ciudad.

Brujas es a menudo considerada la ciudad más bonita de Europa, un museo al aire libre, la mejor manera para recorrer la pequeña ciudad medieval será perdiéndote entre sus calles, encontrarás increíbles rincones.

Es un destino imperdible en tu próxima visita a Bélgica ya que sin duda tiene un encanto único, mucha historia, deliciosa comida y museos para todos los gustos.