Berlín

Berlín es la ciudad capital de Alemania ubicada al noreste, con mucha historia que se puede ver en cada una de sus calles y rincones.

La puedes visitar en cualquier época del año pero ten en cuenta que el invierno es frío y oscuro, así que es probable que la disfrutes más en primavera o verano.

Recorriendo Berlín

El Muro

Una visita obligada justo para sentir la historia de esta ciudad es East Side Gallery: 1.300 metros del que fuera el Muro de Berlín, el fragmento más grande que se conserva en toda la ciudad.

Es un lugar que definitivamente impresiona a cualquiera, vale la pena recorrerlo de punta a punta y contemplar los murales, obra de diferentes artistas de varios países, con tanta carga política, social y de reflexión, que seguro no dejará indiferente a nadie y se guardará en tu recuerdo.

Puedes escribir en él si quieres, no es una obra intocable.

La Puerta de Brandenburgo

Y seguido de esto, no puedes irte de la ciudad sin conocer la Puerta de Brandenburgo, no tan famosa por el monumento en sí, sino por lo que significa.

Es el símbolo de la división y la reunificación alemana, ya que justo ella dividía el Berlín oriental del occidental.

Desde la caída del muro, es el lugar en el que se celebran los actos más importantes, desde festivales, conciertos o la fiesta de Año Nuevo.

Te recomiendo visitarla al anochecer, el contraste del cielo y la iluminación de la puerta hacen que valga la pena observarla por un buen rato.

Monumento al Holocausto

A unos pasos de la puerta está el Monumento al Holocausto, que más bien es un museo vivencial, de donde te aseguro que saldrás con la sensación de haber sentido más que con la de haber aprendido; la arquitectura y sus cuidadas simbologías en los 2711 bloques de hormigón, muestran y enseñan más sobre la situación de los judíos en Alemania que cualquier vídeo o fotografía de las que hasta entonces se habían expuesto.

Y es que los pasillos inclinados que hay que recorrer provocan la sensación de asfixia, inestabilidad y angustia que ellos sintieron en esa Alemania que era para ellos un laberinto sin salida.

Spreeinsel

Berlín es muy conocida por sus museos, y aunque muchos de ellos están dispersos por la ciudad, en especial destaca la denominada “Isla de los Museos”, una auténtica maravilla y joya de la ciudad, y por ese motivo, es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1999.

Abarca la mitad de la isla Spreeeinsel, que se encuentra situada en el río Spree, en el centro de la ciudad, muy cerca de la Puerta de Brandenburgo, formada casi en su totalidad por los mejores museos de la ciudad, como el de Arte Contemporáneo, el Pérgamo, el Bode o el Museo Antiguo.

En la isla también está la catedral de Berlín, otro de los principales monumentos de la ciudad que merece una visita por su impresionante estructura; pagando un poco puedes subir a la cúpula desde donde disfrutarás de una increíble vista de la isla de los museos, la ciudad de fondo y la parte moderna con la torre de telecomunicaciones.

Divertida, multicultural, interesante, acogedora, sorprendente, cosmopolita: así es Berlín, repleta de sorpresas.

Si ya has visitado los lugares más importantes, te recomiendo que te dirijas a los diferentes vecindarios de Berlín, donde hay mucha agua, naturaleza y mucho contacto local.

Berlín también tiene mucho que ofrecer para los adictos a las compras, amantes del lujo, amantes de la comida, ciclistas y fanáticos de los deportes.

Pero está claro que es una de esas ciudades donde si quieres aprovechar el viaje, hay que planificar porque es grande y tiene mucho que ofrecer, si no te organizas bien corres el riesgo de vagar por sus calles.

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